El que acude con frecuencia a mi visita, no es el enfermo, no señor; es el apesumbrado. Es el dolido corazón de Jesús reencarnado, es sangre, son ojos que se abren y se cierran, son miradas de fuego.
El que se retira de mi visita, no pide boleta, no; pide una manzana podrida, un bufón descalzo en la lluvia, una razón para sonreír. Es un paciente extraño, de miel y espinas, un conformista en su guarida paria.
La sala de espera no es blanca y de sedosa estructura, no señor; es cruda, es de nácar quebrado, polvoriento, es de pálpitos subterráneos y anhelantes, es adormilada presunción de gotas negras.
Cuando miro al suelo, pienso y veo. Cuando le miro no existo. El paciente me relega su impío aquejo, yo lo tomo, lo observo, lo huelo con profundidad cavernosa, lo lamo con calma de madre felina, le dicto la mirada decisiva y le escupo un diagnóstico errado. Le escupo.
Los pacientes hacen fila inverosímil, infinitésima, absurda, por Dios que ilógica, que renuente, que insípida, que frialdad de fila se posa en el edificio azul.
Aquí no tenemos ambulancias primitivas, chillonas, grandilocuentes, no; tenemos mariposas de oro, carros de caramelo fucsia, que se desplazan en la ciudad, se arrastran, se deshacen lentamente a la distancia, como fotografías en la charca ocre.
La estructura patrimonial es un parto ambiguo de creación sinsentido, es cuadrada y redonda, blanca y negra, sucia y limpia, ángel y malvado. Creación sin uso médico, sin uso alguno. A veces la estructura se hunde, desaparece en los vahos de la inconciencia, se sumerge cual pez colorido de arrollo, y vuelve a emerger de la tierra, con olor a humedad y dejo catatónico.
Mi oficina es cómodamente amplia y absurda. Las paredes son de colores sin color. Tiene muebles que susurran a mis espaldas y cuadros que se aguijonean con miradas infecciosas cuando no los miro. Me siento atacado por mi oficina. Me siento asfixiado por los pacientes. Me siento abandonado por la vida móvil y creciente que creí vivir. No me siento, no me percato de mi mismo, porque nadie se percata. Cuando un paciente se evapora en mis brazos, yo evaporo mi ira, mi inconformidad, mi nihilismo en copos de nieve falsa.
Supongo que ese es mi oficio, mi faena-oficio, el matadero de almas, la máquina de moler carne humana, la desfachatez del carnicero, la frialdad de las miradas, de los tactos-pactos, la apática y desnutrida fe del hombre.
martes, 27 de octubre de 2009
martes, 1 de septiembre de 2009
sábado, 22 de agosto de 2009
Choose life.
Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, Choose washing machines, cars, compact disc players, and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol and dental insurance. Choose fixed- interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisure wear and matching luggage. Choose a three piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing sprit- crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing you last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked-up brats you have spawned to replace yourself. Choose your future. Choose life... But why would I want to do a thing like that? I chose not to choose life: I chose something else. And the reasons? There are no reasons. Who need reasons when you've got heroin?
miércoles, 19 de agosto de 2009
.
¿cómo entierran cadáveres en la tierra negra?
¿cómo entierran el cuerpo de una niña blanda, maltratada?
una criatura apaciguada, bien amada
robada, deshecha, ultrajada
pajarito de colores que se destiñó en el agua
un cisne pequeño, bailarina delicada
cuya danza se perdió en las olas de la playa
¿cómo encontrar un diamante que dejó de brillar?
¿cómo terminó su camino, su andar?
un llanto de niña envuelto en el sonido del mar
un trago tan amargo que hace vomitar
que obliga a pensar, que inculca a odiar
mi corazón duele al palpitar
al recordar, al querer dimensionar
mariposita voladora y sutil
vuela, vuelve a la flor que te vió nacer
surca las olas negras que te hicieron perecer
deja tu pasado en un rojo atardecer
y salta, toca las estrellas con tu dedo celeste
abraza la luna, en ella permanece
¿cómo entierran el cuerpo de una niña blanda, maltratada?
una criatura apaciguada, bien amada
robada, deshecha, ultrajada
pajarito de colores que se destiñó en el agua
un cisne pequeño, bailarina delicada
cuya danza se perdió en las olas de la playa
¿cómo encontrar un diamante que dejó de brillar?
¿cómo terminó su camino, su andar?
un llanto de niña envuelto en el sonido del mar
un trago tan amargo que hace vomitar
que obliga a pensar, que inculca a odiar
mi corazón duele al palpitar
al recordar, al querer dimensionar
mariposita voladora y sutil
vuela, vuelve a la flor que te vió nacer
surca las olas negras que te hicieron perecer
deja tu pasado en un rojo atardecer
y salta, toca las estrellas con tu dedo celeste
abraza la luna, en ella permanece
martes, 18 de agosto de 2009
Corto circuito
Acabo de hacer corto circuito.-
mis cables se enrollaron tanto, tanto, tanto, tanto que se pelaron y se juntaron, se tocaron y salieron chispas brígidas.-
de las chispas salieron pensamientos, pensamientos autodestructivos, malos pensamientos, pensamientos afilados, ganas de explotar.-
de esos pensamientos surgieron inquietudes, inquietudes relacionadas al odio hacia mí, inquietudes como ¿cómo cambiar?, ¿cómo cambiar mi vida?, ¿cómo cambiar mi vida, mi destino, mi cuerpo, mi mente, mi porfía, mi necesidad incomprendida de nadar en contra de la corriente de mierda por la que todos se dejan llevar?.-
de las inquietudes nacieron angustias, angustia de no encajar en el cubo en el que debo vivir, de querer ser más simple, más flaca, más linda, más tonta, más normal... quizás, quizás ser una débil e ilusa niñita perfecta sea lo que más odio en la vida, pero quizás, quizás sea lo mejor en una sociedad asquerosa como la que me rodea.-
de la angustia brotaron impulsos, impulsos nerviosos que me recorrieron con ira, con tanta ira, con tanto odio que me dolió, me dolió todo mi horrible cuerpo.-
de los impulsos afloraron palabras, palabras que representan pensamientos, inquietudes, angustias e impulsos, palabras que lees.-
mis cables se enrollaron tanto, tanto, tanto, tanto que se pelaron y se juntaron, se tocaron y salieron chispas brígidas.-
de las chispas salieron pensamientos, pensamientos autodestructivos, malos pensamientos, pensamientos afilados, ganas de explotar.-
de esos pensamientos surgieron inquietudes, inquietudes relacionadas al odio hacia mí, inquietudes como ¿cómo cambiar?, ¿cómo cambiar mi vida?, ¿cómo cambiar mi vida, mi destino, mi cuerpo, mi mente, mi porfía, mi necesidad incomprendida de nadar en contra de la corriente de mierda por la que todos se dejan llevar?.-
de las inquietudes nacieron angustias, angustia de no encajar en el cubo en el que debo vivir, de querer ser más simple, más flaca, más linda, más tonta, más normal... quizás, quizás ser una débil e ilusa niñita perfecta sea lo que más odio en la vida, pero quizás, quizás sea lo mejor en una sociedad asquerosa como la que me rodea.-
de la angustia brotaron impulsos, impulsos nerviosos que me recorrieron con ira, con tanta ira, con tanto odio que me dolió, me dolió todo mi horrible cuerpo.-
de los impulsos afloraron palabras, palabras que representan pensamientos, inquietudes, angustias e impulsos, palabras que lees.-
domingo, 12 de julio de 2009
Abstracción
Vivo un momento de abstracción.
Recuerdo el examen, el viaje, los preparativos inútiles, las frases repetidas, las cosas malogradas... es como si esta vida no fuese mía, como si yo estuviese realmente en otro lado, encerrada, esperando volver a recuperar mi vida.
Quiero recuperar lo que he ido dejando en el camino, quiero devolverme por el mismo camino y probar los caminos que me tentaron y que rechacé sin siquiera saber por qué. Desearía plasmar mi vida en una imagen y darme cuenta de cuanto me he perdido, de cuanto me he sometido, de todo lo que me ha pasado por encima, aplastándome una y otra vez.
¿Cómo puedo continuar una vida tan absurda?, una vida en la que no me estoy dando cuenta de qué hago, díganme ¿qué hago? ¿qué hice? ¿cómo salgo de este remolino que me hace vomitar y doler el vientre?... como poder girar hacia atrás, en el tiempo, retornando al pasado luminoso y que prometía un futuro que jamás se cumplió, eran promesas falsas... se lo enseñaré a mis hijos, cuando los tenga.
Me agota tanto vivir, moverme, abrirme paso entre tanta muchedumbre vacía, gente cómoda, pasiva, que portan cerebros adormecidos y anesteciados, que abren su boca para escupir palabrotas sin sentido, palabrotas que se escurren y caen al suelo, y se acumulan allí creando arena movediza de la que me resisto día a día.
Este es mi cansancio, mi tormento, mi yugo, se pega a mí espalda y mis rodillas con fuerza increíble, botándome mil veces al día, mil veces poniéndome de pie, mil veces cayendo, mil veces levantándome del suelo frío, mil veces viviendo el mismo día, mil veces soñando lo mismo, anhelando, creyendo que algúna vez en mi vida veré otros paisajes, otros rostros, que percibiré otras perspectivas de vida, y que después de todo me enriqueceré de ello como nunca antes. Mil veces soñando, mil veces creyendo... soñar y creer, esperar.
Recuerdo el examen, el viaje, los preparativos inútiles, las frases repetidas, las cosas malogradas... es como si esta vida no fuese mía, como si yo estuviese realmente en otro lado, encerrada, esperando volver a recuperar mi vida.
Quiero recuperar lo que he ido dejando en el camino, quiero devolverme por el mismo camino y probar los caminos que me tentaron y que rechacé sin siquiera saber por qué. Desearía plasmar mi vida en una imagen y darme cuenta de cuanto me he perdido, de cuanto me he sometido, de todo lo que me ha pasado por encima, aplastándome una y otra vez.
¿Cómo puedo continuar una vida tan absurda?, una vida en la que no me estoy dando cuenta de qué hago, díganme ¿qué hago? ¿qué hice? ¿cómo salgo de este remolino que me hace vomitar y doler el vientre?... como poder girar hacia atrás, en el tiempo, retornando al pasado luminoso y que prometía un futuro que jamás se cumplió, eran promesas falsas... se lo enseñaré a mis hijos, cuando los tenga.
Me agota tanto vivir, moverme, abrirme paso entre tanta muchedumbre vacía, gente cómoda, pasiva, que portan cerebros adormecidos y anesteciados, que abren su boca para escupir palabrotas sin sentido, palabrotas que se escurren y caen al suelo, y se acumulan allí creando arena movediza de la que me resisto día a día.
Este es mi cansancio, mi tormento, mi yugo, se pega a mí espalda y mis rodillas con fuerza increíble, botándome mil veces al día, mil veces poniéndome de pie, mil veces cayendo, mil veces levantándome del suelo frío, mil veces viviendo el mismo día, mil veces soñando lo mismo, anhelando, creyendo que algúna vez en mi vida veré otros paisajes, otros rostros, que percibiré otras perspectivas de vida, y que después de todo me enriqueceré de ello como nunca antes. Mil veces soñando, mil veces creyendo... soñar y creer, esperar.
¿?
Entonces, no entiendo, volvamos al comienzo... yo hablo, hablo y te hablo y no existen excusas ni espectativas linealmente independientes que me permitan deducir hacia donde voy, porque en el fondo del asuntillo éste que conversamos... no voy hacia ninguna parte, es decir, me dirijo precisamente hacia la nada, y no entiendo, no entiendo a la nada, no entiendo ni a la más mínima nada que flota en el aire entre nosotros. Si yo exhalo cientos de miles de veces al día palabras absurdas de mi boca, centenares de bocanadas de humo de tiza ineludible, explícame por favor, si exhalo tanto, ¿por qué no inhalo vahos de esos púrpuras que vimos en la vitrina la tarde de antes de ayer?, de esos vahos ricos, ricos ah... "si, ricos" me respondías. Rico sería no verte partir, ese pony con ruedas que tienes es insatisfactorio para cualquier alma beata que se pasee por el paso de cebra frente a tí, cualquier alma se reiría y probablemente no recuerde por qué, pero sin importar sólo se reiría. Como te decía, si yo hablo y hablo y nadie me escucha, entonces podemos suponer de forma intransigente que todo lo que yo "exhale" al aire en forma de palabras será desapercibido en su contenido intrauterino, o más bien dicho, entrañoso, entrañoso de las entrañas ¿me entiendes?. Si, si, si, te entiendo... la disyuntiva aquí no es entenderte, es que alguien, algun tipo enhiesto de esos de terno que se pasean, me entienda ¿captas la idea?, captas digo, ¡que captas!... tú no entiendes nada de nada, ni siquiera tú me entiendes. Deberíamos todos marchitarnos, pudrirnos en la tierra negra, y volver a brotar como dientes de una encía infantil, así tal vez, tal vez (ojalá) algún cabrón de mierda podría entender este retorcido anhelo de mundo... pensándolo seriamente en un enfoque perspectivo interno, retraído de la sociedad, diría que la solución eficaz a todo podría ser no alzar la bandera, claro, no alzarla, osea dímelo tú mismo, ¿alzar cualquier cosa en la vida es signo de grandeza? ¿o es signo de impunidad desasosegada?, ¡bah! signos, signos... signos de la puta madre, inventaría un signo para pegarles en la frente y que demuestre su inútil dejo de esa impunidad, esa la que te nombré recién, claro esa misma. Si algún día me callara para siempre probablemente me atoraría con mi propia saliva y decaería en un ferbil estado de inocuidad, aquellos estados enigmáticos que siempre someten nuestro espíritu bandido, ¡claaaro! espíritus bandidos, ayer invité a uno de esos a tomar té, no me creerías, lamen la cuchara mil veces y se miran en ella, una y otra y otra y otra vez, que ineptitud realizar una acción tan ególatra.
¿?¿?¿?¿? qué quiero expesar---¿?

miércoles, 11 de marzo de 2009
Derby Charros
Derby, derby, amor de mi vida. Pensar que hace un año yo no fumaba Derby, no sé por que, tonteras mías tal vez.
Existen huevadas en la vida que te marcan, cosas tan simples como un cigarro, como una talla fome, un ladrido de un perro... cosas que te hacen recordar toda una tira de imágenes, una escena de tu vida, tal como si fuese la película mas bizarra de los setenta.
El Derby me recuerda voces tan conocidas y familiares para mí, voces que acá donde estoy no oigo, pero que han hecho tributos en mi memoria.
Cuando el humo sale por mi boca, sale con el una sonrisa cómplice y un sentimiento aproximado a la nostalgia disfrazada de añoranza. Yo soy de esas personas que se obsesiona con las cosas simples, con el tabaco, con las risas, con los amigos que hace un tiempo solo eran conocidos del verano, pero que ahora son pilares gigantes de regocijo en mis pensamientos.
- ¿Compremos unos Derby?
- Ya, yo los compro, pero me faltan cien.
- No te preocupí loca, yo tengo acá unas monedas.
Y vamos fumando y conversando de la vida, de las voladas locas que nos pasan, de las miles de circunstancias inexplicables en las que nos hemos envuelto y de las que hemos salido siempre victoriosos. Así se nos iba la tarde, la noche, el día entero intercambiando opiniones locas que al final siempre nos llevaban a una conclusión justa para todos, no solo para nosotros, sino para toda la maldita humanidad.
Existen huevadas en la vida que te marcan, cosas tan simples como un cigarro, como una talla fome, un ladrido de un perro... cosas que te hacen recordar toda una tira de imágenes, una escena de tu vida, tal como si fuese la película mas bizarra de los setenta.
El Derby me recuerda voces tan conocidas y familiares para mí, voces que acá donde estoy no oigo, pero que han hecho tributos en mi memoria.
Cuando el humo sale por mi boca, sale con el una sonrisa cómplice y un sentimiento aproximado a la nostalgia disfrazada de añoranza. Yo soy de esas personas que se obsesiona con las cosas simples, con el tabaco, con las risas, con los amigos que hace un tiempo solo eran conocidos del verano, pero que ahora son pilares gigantes de regocijo en mis pensamientos.
- ¿Compremos unos Derby?
- Ya, yo los compro, pero me faltan cien.
- No te preocupí loca, yo tengo acá unas monedas.
Y vamos fumando y conversando de la vida, de las voladas locas que nos pasan, de las miles de circunstancias inexplicables en las que nos hemos envuelto y de las que hemos salido siempre victoriosos. Así se nos iba la tarde, la noche, el día entero intercambiando opiniones locas que al final siempre nos llevaban a una conclusión justa para todos, no solo para nosotros, sino para toda la maldita humanidad.
viernes, 6 de marzo de 2009
+
sorbiendo tragos de ineficacia
se esconden, se esconden
yo me alzo hacia arriba, me contorsiono
estallo en partículas subatómicas e imperfectas
me callo, me enorgullezco
me insto a ilusiones de color nacarado
salto, me estremezco
y alrededor todos murmuran oraciones ineludibles
el stress, el fucking café del medio día, la pastilla, la pastilla, la pastilla...
todo es tan sólo un pequeño gramo de mierda
yo me río no más
no me quejo
no respiro
se esconden, se esconden
yo me alzo hacia arriba, me contorsiono
estallo en partículas subatómicas e imperfectas
me callo, me enorgullezco
me insto a ilusiones de color nacarado
salto, me estremezco
y alrededor todos murmuran oraciones ineludibles
el stress, el fucking café del medio día, la pastilla, la pastilla, la pastilla...
todo es tan sólo un pequeño gramo de mierda
yo me río no más
no me quejo
no respiro
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