Los días se me han hecho infinitos este último mes, describirlos como eternos no sería una exageración. Han sido días de reencuentros reconfortantes, pero también de melancolía y de extrañar detalles de mi nueva lejana vida. Hay cosas a las que definitivamente el alma se acostumbra, para bien o para mal. Existen presencias y compañías humanas que con el tiempo se vuelven necesarias, el fucking tiempo no pasa rápido para volver a tenerlas junto a mí.
Tienes algo en tu esencia que se ha incrustado en mis recuerdos, no me deja vivir ni respirar. Quiero volver a sentirme en esas situaciones en las que sólo tú me podías salvar, volver a respirar tu mismo aire a ver si se purifica mi sangre.
Tenemos secretos, compartimos vivencias desgarradoras y eso hace la diferencia para mí.
