jueves, 25 de septiembre de 2008

¡!

¡Dios mío! ¡Oh Dios!




¡Diosito lindo, ayúdame!


Dios, si me escuchai... porfa' ayúdame.

Lo único que quiero es dormir...

domingo, 21 de septiembre de 2008

Sol Dorado


Venerado y gigante me sigue
el sol me persigue
me encuentra siempre entre las sombras
y me trae de vuelta a la luz
Se posa sobre las montañas
flotando contempla a la ciudad oscurecer
yo me resguardo en la oscuridad
para observarlo como espía
Entonces se comienza a apagar
se marchita como hoja otoñal
la noche cae perpetua
y los edificios se enfrían a hielo
Hoy el sol vino por mí
ya no me alejo, no me escondo
lo recibo y penetra mis poros entumecidos
devolviéndome a la vida

sábado, 20 de septiembre de 2008

Hoy, día extraño...

Hoy ha sido un día extraño. Esos días que llegan a veces a nuestras vidas, como provenientes de otra dimensión, de otra época perdida en el tiempo.
Caminé por la costanera tristemente. Mi mirada parecía atravesar a las cosas, a la gente, miraba más allá. Me pusé un aro en la nariz y lloré más de la cuenta. Fumé unos cigarros junto al mar y no hallé razón para moverme de áquel sitio en años.
Ha sido un día solitario.
Un día introspectivo, interno.
Una tarde cálida y sospechosa, porque no ha pasado el tiempo. Una serie de imágenes tornasol que se repiten mil veces en mi mente, un álbum infinito que no tiene fin.
Así me siento, así me sumerjo.
Me encanta no haber perdido la facultad de pensar y de recordar, de añorar y de sentir esa nostalgia dorada que te llena el pecho y te presiona las costillas por dentro.
Amo retornar de la corriente y volverme hacia atrás, contemplando todo lo vivido.
Me doy cuenta de que, desde que te conozco, me inspiro el doble que antes y eso me ha facilitado la vida entera.
Gracias por eso... espero que llegues a acompañarme, porque me siento muy sola.

martes, 16 de septiembre de 2008

¿Dónde?

¿Dónde estabas?


¿Dónde estabas?


Yo te busqué tanto, te añoré tanto.


Te imaginé en mi mente, esa mente soñadora que sabes que tengo.

¿Dónde te escondías?


Entre miradas vacías y cuerpos que caminan como muertos vivientes.


Tenía esperanzas de encontrar tu brillo entre tanta gente.


Acuñé pensamientos tal vez erróneos, sembré dudas por todos lados.


Crecieron, crecieron sin parar.


¿Dónde, dónde estabas?


En las aguas profundas de un mar que no existió.


Perdido entre miles y miles de leguas submarinas negras, repletas de mentiras e injusticia.


Ahí estabas. Ahí te hallé.



viernes, 5 de septiembre de 2008

NubbUvGYvuU



Existen lamentos que se oyen desde lejanías incomprensibles, desmesuradas. Hay en mi algunos que rebotan en mis costillas y en mis pulmones, luchando por salir. Hay otros que se quedan para siempre, esperando el alivio.
Existen lamentos que duelen con locura, que se desgarran del alma abierta, que nacen de un parto inigualable.
Hay algunos que me siguen, a través de los años y los recuerdos...