martes, 23 de diciembre de 2008

Té Rojo

El vidrio del vaso atraviesa mis ojos ateridos
se cuela, se filtra entre mis poros entumidos
el té que contiene es como sangre transparente
en la que sumerjo mis pensamientos efímeros
Tú giras en el té de la media tarde
tu imagen se refleja en los rayos rojizos
tus ojos flotan y se hunden en el suave brebaje
como gaviotas subiendo y bajando en el cielo celeste
Mi vaso de té rojo es como un raro diamante
brillan en él colores de atardeceres inolvidables
es una joya de furia roja y de hambre
que me espera en mortales silencios nocturnos


martes, 16 de diciembre de 2008


!"E··"^·"$E*Ç·$Ñ

Quisiera ser lo suficiente buena para ti. Suficiente bonita, llamativa, femenina, suave en los gestos, dócil en los pensamientos.
Quisiera no ser tan "bizarra" para así no causarte incomodidades y desdén. Caería en sumisión por ti, dejaría de lado mis extrañeces y mis extravagancias, me camuflaría con el estupidizado montón sólo por darte en el gusto.
Sería como tu me pidieras que fuera, me transformaría en la mujer que desearas que fuese.
No tengo mucho que ofrecer. Soy una mujer compleja, retorcida, bruta, incomprensible e incluso indeseable, pero demasiado transparente, nunca hallarás una más quebradiza que yo.
Cómo quisiera ser mejor y que todas mis características te agradaran.
Cómo anhelo que me desees con todas tus fuerzas.

Odio tanto intentar cambiar y que no resulte. Odio sentirme poca cosa. A veces me odio.
Y mientras más te amo, más me odio, porque quisiera ser cada vez más perfecta para hacerte aún más feliz y satisfecho de mí.

Gracias a Dios, o quien haya sido...

Gracias.

El sentimiento de agradecer se desprende de uno cuando la emoción o la felicidad ocupa todo nuestro interior hasta no dejar espacios de aire.
Por eso agradezco, porque me siento repleta de emociones que rovolotean en mis entrañas como peces de colores. Es tan magnífico, tan luminoso, tan cálido.
Mi papá se está mejorando, mi papá se levantó de su cama, ha vuelto a trabajar, a vuelto a reír, a llamarme por teléfono, a tener fe, a ver la vida como un tesoro al que hay que aferrarse con la fuerza de mil caballos salvajes. Él ha regresado triunfante a mi vida, devolviéndome la esperanza.
Mi papá vendrá a buscarme a Valdivia, porque nos queremos ver, nos queremos abrazar, queremos estar el uno con el otro, y que mi madre nos observe con lágrimas en los ojos cuando nos encontremos, y que ya nada sea lejano y extraño, que todo vuelva a girar en ese círculo perfecto que me hacía sentir tan protegida.
No sé si fue Dios, no sé... no sé si fue la medicina, no sé... sólo sé que me siento agradecida, de todo y de todos los que pudieron ayudar en darle alivio. Sea quien haya sido, sea quien sea, es para mí tan grande como cualquier Dios.

Este año he aprendido lo importante que es la vida.

sábado, 18 de octubre de 2008

Deseo que exista Dios

Le he rezado a todos los santos, a dioses extraños en los que ni siquiera creo. En el fondo me duele tanto pensar que no hay nada que nos ayude, que nos cumpla milagros, que nos oiga cuando suplicamos. Ahora me duele, me quema las entrañas. Porque si tal vez existiera alguien que cumpliera lo imposible, me ayudaría, y ayudaría a mi papá a mejorarse. Le aliviría los dolores, lo sanaría de esos síntomas horribles y extraños que padece y, a la vez, sanaría mi alma y mi mente, que no deja de pensar en lo peor.

Después de todo mi papá no es inmortal, como yo creía. Ahora me doy cuenta...

Desearía que existiera Dios, a ese que todos le hablan, en el que todos confían. Lástima que para mí no exista, porque ahora estoy sola y nadie puede sacar a mi padre del hospital, ni quitarle el suero, ni impedir que se consuma en su enfermedad y en sus años, que no son tantos, pero aún así le pesan.

Como es de desgarrador estar tan lejos de él, es indescriptible, es indeseable.

Tal vez si Dios estuviera...

A veces no entiendo por qué la vida me aporrea tanto, me sacude con tanta violencia... ¿me lo merezco realmente?. Quizás si me lo merezco, quizás esto no es nada con lo que vendrá, pero él no tiene la culpa de mis errores, y es injusto pagar por ellos a través del sufrimiento de un ser querido, de un ser sin el cual mi vida no tendría ni un puto sentido. Él sabe que todos mis sacrificios son para enorgullecerlo, que toda mi moral, mis ideales, mi integridad no existirían si no fuera por él.

Mejórate papá. Levántate de esa cama y vuelve a ser el de antes. Llévame a pescar contigo en la mañana bien temprano, "abrígate harto" me decías siempre, "porque en la playa hace frío a esta hora". Reguemos la huerta, plantemos nuevos almácigos, cortemos los zapallos italianos, los tomates y los ajíes verdes en la tarde cuando haga menos calor.

Si Dios existiera... no tendría idea de lo que se siente tener un padre que daría la vida por él, es como no tener nada, es como no conocer el amor.


jueves, 9 de octubre de 2008

Mamita.

Supongo que te acuerdas cuando te conté que la vida me sabía a cenizas. Eso no se lo cuento a cualquiera, pues es una verdad autómata en mí, y a veces no la deseo conmigo.
Por eso creo que eres la única que entiende, porque en el fondo tú compartes mis cargas como nadie, entiende, como nadie más en esta Tierra.
Y te echo tanto de menos. Los días pasan y pasan, y no los veo, ni siquiera los puedo contar... simplemente se van. Y con eso yo más te extraño mamá.
Porque lo que yo más quiero en mi vida es hacerte feliz, es tenerte siempre, que nunca te me vayas de la compañía. Debes entender que eres única en el mundo entero, en todo el universo, y eres mía y por eso te adoro.
Yo sólo quisiera que fueses inmortal en el tiempo, que los años no te pasaran por encima, que los dolores de la vida no te toquen nunca, yo sólo quisiera que me presiones contra tu pecho y sentir ese aroma a cigarrillo que tiene tu ropa, ese aroma que me da vida.
Te amo mamá. Eres el ser más maravilloso que he conocido.

jueves, 25 de septiembre de 2008

¡!

¡Dios mío! ¡Oh Dios!




¡Diosito lindo, ayúdame!


Dios, si me escuchai... porfa' ayúdame.

Lo único que quiero es dormir...

domingo, 21 de septiembre de 2008

Sol Dorado


Venerado y gigante me sigue
el sol me persigue
me encuentra siempre entre las sombras
y me trae de vuelta a la luz
Se posa sobre las montañas
flotando contempla a la ciudad oscurecer
yo me resguardo en la oscuridad
para observarlo como espía
Entonces se comienza a apagar
se marchita como hoja otoñal
la noche cae perpetua
y los edificios se enfrían a hielo
Hoy el sol vino por mí
ya no me alejo, no me escondo
lo recibo y penetra mis poros entumecidos
devolviéndome a la vida

sábado, 20 de septiembre de 2008

Hoy, día extraño...

Hoy ha sido un día extraño. Esos días que llegan a veces a nuestras vidas, como provenientes de otra dimensión, de otra época perdida en el tiempo.
Caminé por la costanera tristemente. Mi mirada parecía atravesar a las cosas, a la gente, miraba más allá. Me pusé un aro en la nariz y lloré más de la cuenta. Fumé unos cigarros junto al mar y no hallé razón para moverme de áquel sitio en años.
Ha sido un día solitario.
Un día introspectivo, interno.
Una tarde cálida y sospechosa, porque no ha pasado el tiempo. Una serie de imágenes tornasol que se repiten mil veces en mi mente, un álbum infinito que no tiene fin.
Así me siento, así me sumerjo.
Me encanta no haber perdido la facultad de pensar y de recordar, de añorar y de sentir esa nostalgia dorada que te llena el pecho y te presiona las costillas por dentro.
Amo retornar de la corriente y volverme hacia atrás, contemplando todo lo vivido.
Me doy cuenta de que, desde que te conozco, me inspiro el doble que antes y eso me ha facilitado la vida entera.
Gracias por eso... espero que llegues a acompañarme, porque me siento muy sola.

martes, 16 de septiembre de 2008

¿Dónde?

¿Dónde estabas?


¿Dónde estabas?


Yo te busqué tanto, te añoré tanto.


Te imaginé en mi mente, esa mente soñadora que sabes que tengo.

¿Dónde te escondías?


Entre miradas vacías y cuerpos que caminan como muertos vivientes.


Tenía esperanzas de encontrar tu brillo entre tanta gente.


Acuñé pensamientos tal vez erróneos, sembré dudas por todos lados.


Crecieron, crecieron sin parar.


¿Dónde, dónde estabas?


En las aguas profundas de un mar que no existió.


Perdido entre miles y miles de leguas submarinas negras, repletas de mentiras e injusticia.


Ahí estabas. Ahí te hallé.



viernes, 5 de septiembre de 2008

NubbUvGYvuU



Existen lamentos que se oyen desde lejanías incomprensibles, desmesuradas. Hay en mi algunos que rebotan en mis costillas y en mis pulmones, luchando por salir. Hay otros que se quedan para siempre, esperando el alivio.
Existen lamentos que duelen con locura, que se desgarran del alma abierta, que nacen de un parto inigualable.
Hay algunos que me siguen, a través de los años y los recuerdos...

miércoles, 6 de agosto de 2008

Fucking Time


Los días se me han hecho infinitos este último mes, describirlos como eternos no sería una exageración. Han sido días de reencuentros reconfortantes, pero también de melancolía y de extrañar detalles de mi nueva lejana vida. Hay cosas a las que definitivamente el alma se acostumbra, para bien o para mal. Existen presencias y compañías humanas que con el tiempo se vuelven necesarias, el fucking tiempo no pasa rápido para volver a tenerlas junto a mí.
Tienes algo en tu esencia que se ha incrustado en mis recuerdos, no me deja vivir ni respirar. Quiero volver a sentirme en esas situaciones en las que sólo tú me podías salvar, volver a respirar tu mismo aire a ver si se purifica mi sangre.
Tenemos secretos, compartimos vivencias desgarradoras y eso hace la diferencia para mí.

sábado, 2 de agosto de 2008

Join




Enrarecido, el aire me rodea. Un join en la boca, queriendo caerse de ella, queriendo no ser un join, soñando con una identidad. Flashback, somnolencia de esas que se quedan. Volátil, aéreo y de pronto crudo golpe a la fucking realidad. Todo da vueltas, y mi cabeza se va en laberintos misteriosos que nadie -ni menos yo- comprende. Joineando la tarde, pensando irreverencias sin razón.

Miro arriba, el cielo azulito me sonríe y me saca la lengua como un cabro chico. Entonces aparecen gaviotas tornasol, giran en un constante círculo de alegría. Yo me voy en volada de introspección y me doy cuenta de la mierda de persona que soy, me dan ganas de ser gaviota y no una tonta lesa. El pasto se mueve con el viento de la tarde, se caen murallas y edificios a mi alrededor, brotan nubes de la tierra.

Veneno de lacre. Pienso en lo difícil que debería ser respirar smog en la puta ciudad, tratar de vivir sin pensar, vivir resignado y apaleado por la estupidez.

El join se va, se va, se va lejos. Se lo lleva el tiempo, el atardecer porfiado. Yo me quedo, me quedo hasta la vejez en el pasto, soñando con convertirme en árbol algún día.

sábado, 19 de julio de 2008

FeelingRed

En la noche, esperando, te vi llegar a mí en la oscuridad.
Me sentí como una niña boba, una ola revuelta en las aguas del mar.
Te vi llegar a mi lado y sentí el calor que expandía tu ser, me sentí envuelta en él.
Entraste en mi cama furtivo, sorpresivo, sigiloso, sonrriendo.
Yo sentí tus roces y se electrizó mi cuerpo, temblaron mis huesos como en un cataclismo.
Absorví agradecida tus abrazos y te entregué en ellos mi alma entera.
Ahora eres mío e inmortal en mis pensamientos vagabundos.
Sólo quisiera que entraras en mi cama, como hasta hace unos días.
Quisiera volver, sentir el aroma y la suavidad de tu cuello.
Ver por las mañanas ese rayo de luz que cae sobre tu pelo y sentirme favorecida por mi suerte.
Untar mi boca con la tuya y no separarlas jamás.
Soñar contigo y con tus roces, aquellos que lograron conquistarme.
Te tengo tatuado en mi mente, te tengo conmigo todo el tiempo, te añoro, te recuerdo, te extraño, te amo, te amo, te amo...

domingo, 18 de mayo de 2008

Surco

Ese día observé un surco en el cielo anaranjado. Lo vi caer y caer con gracia y lentitud a través de las nubes rojas como manchas de sangre. Ese día sentí un vacío que me doblegó.
Bajando y bajando iba, el surco maldito. Cerré los ojos ese día, cerré portones definitivos.
Tan lento, tan aterciopelado, tan frondoso, tan adormecedor. Al final del paisaje habían montañas de desilución, rodeadas árboles gritando espásmodicamente. Yo estaba sentada, tranquila como nunca. Observaba el final del surco. Llegando a su destino estaba al fin.
Antes de llegar a la tierra se desintegró en miles de puntos brillantes de oro. Yo lloré de rabia. Se desintegró y con él, desapareció mi esperanza.
Ese día aprendí que el final de las cosas es dorado.
Supe que morir es regocijo.
Comprendí que los lugares y los sonidos se difuminan en las mentes incompletas, por no querer recordar, por no saber entender, por no tener idea.
Si mi lágrima hubiese sido de metal, habría perforado como una bala las entrañas de la tierra.
Si yo ese día no hubiese mirando el cielo, no sería nada.

domingo, 11 de mayo de 2008

Infierno

Cuando quería regresar ya no tenía pasos para dar. Se me agotaron las casillas, no me quedaban jugadas posibles. En el momento en que supe que había perdido, decidí no volver a mirar atrás. Me quedé agarrotada, encogida de frío y de odio.
Cuando quieres dejarlo todo, cuando anhelas el dolor, sufres desquiciadamente.
Si no sabes donde te encuentras, si dudas de tu optimismo, si eres de los que se quiebran, mejor no vuelvas.
Econtré atardeceres desgatados, agotadores. Hallé miles de razones para no hallar hallazgos innecesarios. Controlé mi incontrolado control, saboreé los sabores del sabor.
Yo no tengo alma, yo no tengo piedad, yo no siento tus dolores. Yo soy una hoja bailando en el viento helado, acaudalando horas y horas.
Soy un grito amortiguado en el vacío.
No me quedan fichas, no me quedan casillas, no me queda esperanza, no me queda sentido.

sábado, 10 de mayo de 2008

Remedo

Repite, repite, repite, repite, repite, repite...
Repite esa furia, ese desconsuelo.

Repite para mí todo lo que nunca fue.
Moléstame, acorrálame, desgárrame descontrolado.

Olvida, recuerda, olvida, recuerda...
Peléame, muéveme entre hemisferios absolutos.
Oculta evidencias, creencias erróneas, absurdas conclusiones.
Todo cuanto amé se abrió desde adentro y desapareció.

¿Por qué no existen posibilidades?
¿Por qué veo miles de auroras y no encuentro explicación?
¿Por qué no extraño? ¿Por qué no vuelvo?

Si no existiera al final de las cosas, sería una vida incómoda e innecesaria.

Cuando retorno siento el halo invencible de la ira.
Si no me quedo, si los vicios me llevaran... ¿sería mía la decisión?

Quisiera volver a los inicios, incrustarme en nuevas agonías.

jueves, 21 de febrero de 2008

Ni cagando maricón de mierda...


Entré a tu pieza y tu estabas ahí tratando en vano de armar un rompecabezas, cigarrillo en la mano, "la ceniza se te está acumulando y se te va a caer" pensé yo, pero no te dije nada. No te dije nada porque tenías una cara de emputecido que me hizo temer por mi vida. Te juro que si me hubieses recibido de buena cara te habría agarrado a mordiscos de inmediato, evidentemente era mucho pedir para un ahuevonado como tú.


Como no me quedó otra opción, tuve que entrar. Haciéndome la huevona entré y me senté al lado tuyo con esa cara de "no se qué" que ponemos las mujeres cuando estamos confundidas. "¿Y vo' no me saludai?". Nada, puto silencio, nada más. "Estás cagado de la cabeza y borracho pa' variar. Tus actitudes me hacen odiarte."


Puto, putísimo silencio. ¡Que ira mas incontenible siento cuando me ignoran!. Te hubieras visto, dabas lástima. Tomabas con esfuerzo las piezas desparramadas tratando de encajarlas a la fuerza y sabiendo que no se correspondían; tal como trataste de encajarme a ti, sabiendo que no te correspondía. Bruto, tonto, atontonado, odioso, indeseable maricón. Claro, que fácil es para el hombre emborracharse, ser infiel, participar en carreras ilegales de autos, consumir drogas a diestra y siniestra, todo esto sin consecuencias sociales a largo plazo. La mujer en cambio sería una puta, una perdida, una asquerosa perra con tan sólo imaginar hacer esas cosas. Así es este jodido mundo de animales.


Entonces me carcomió el rencor y te miraba sin parar, pero tu no reaccionabas. "¿Tomémonos una anfeta?" me preguntaste y yo me asusté, fuiste una estatua por largos minutos y de un segundo a otro te habías descongelado. Tomémonos una anfeta... irreverente e infantil, morboso, repugnante animalito. Tan ligero me lo propusiste. Claro, droguémonos y todo lo siniestro que ha ocurrido entre nosotros será olvidado. "¡Ni cagando maricón!" te ladré furiosa, "¿Acaso crees que con eso me harás pasar por alto las pendejadas que has cometido?". Entonces parece que te di miedo, porque te pusiste como un niño y tu mirada me imploró soluciones que no existían.


Te odié, te escupí, te ladré otras cuantas cosas, de una patada destruí tu lastimoso rompecabezas y salí dando el portazo mas lleno de resentimiento que he dado en toda mi vida.


Nunca supe que mientras me retiraba indignada por ese pasillo blanco, tu intentabas ahorcarte con una corbata de segunda mano que nunca usaste, porque nunca fuiste amigo de las corbatas, ni de los paraguas.


Siempre pensé que morirías de sobre dosis algún día, pero erré.


Si me hubiese tomado esa anfetamina contigo... tal vez nunca...


Tal vez ahora estaría sintiendo el aroma vainilla que solía tener tu camisa. Podría estar retractándome, reconciliándome, ayudándote a mejorar.


Si, cometiste atrocidades, pero no premeditadamente y eso hizo la gran diferencia entre tú y yo.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Inescrupulosa Comezón Del Día A Día

La hormiga que recorría mi mano adormecida
la maldita etiqueta de mi barata camisa
la brisa casi muerta de la tarde tibia
la radio chicharreando cuecas olvidadas
todo, todo lo que me rodeaba
me provocaba un hastío
me enervaban los roces.
Rascar, rascar la piel
tironear los mechones de pelo seco
hasta arrancarlos de mi.
Morder, morder mis uñas
hasta que sangren mis dedos dolientes.
Comezón, desespero absorto.

Sentir


He sentido que no podré volver de esto
Estaba buscando a través del cielo y de algún modo resbalé

Siento, veo tan claro

Tratando de olvidar el mañana y todo lo que ha pasado
Esta no es la manera, la manera en que fui hecho para ser

Siento, veo tan claro
Pensé que jamás moriría

Siento, veo tan claro
Necesitamos más tiempo

Marchándome, creo que voy a romperme
Confianza perdida, lealtad apuñalada en el estómago

Siento, veo tan claramente
Pensé que jamás volvería

He estado abajo por un tiempo
Y ahora vuelvo...

martes, 5 de febrero de 2008

Sobredosis de risas


Sobredosis de risas, luego de una sobredosis de alcohol.


Yo se que se van a reír cuando lean esto... y aunque no lo crean no me importa mucho que cierta persona lo lea, porque sé que si me ama no se va a enfurecer.


El agua ardiente es veneno. Veneno, veneno, veneno perpetuo. Veneno para hacer reír. Es una cosa espantosa, pero deliciosa cuando se desea olvidarlo todo. Es un líquido nefasto, noqueador, para valientes... ¿o no?. En fin, es un líquido que me quitó la cordura y me hizo perder la razón. Aunque muchos digan que es lo peor para el estómago y para la mente, creo que puedo rebatir con la idea de que cuando uno lo único que quiere es emborracharse todo sirve por muy maléfico que sea. Al final, digan lo que digan, no lo dejaré.


Recuerdo algunas cosas locas. Gente que no conocía y que cantaba canciones que si conocía, al son de una guitarra que me sonaba lejana, como a kilómetros de distancia. Voces múltiples, imágenes duplicadas, triplicadas, que se movían en círculos, como buitres sobre un cádaver. Recuerdo que hablé a ratos, pero no sé que mierda dije. Me quería parar, quería botarlo todo y no podía. Me sentía como una marioneta sin nadie que tirara de los hilos, lánguida. En un momento de autodesmayo fue todo tan potente que perdí la noción del entorno, sentí ese hormigueo característico, pero aumentado en mil. Lo único que pedía era poder vomitarlo todo de una vez, pero tenía miedo y algo de vergüenza.


Después de unas horas divisé el vino en esa jarra de plástico sobre la mesa, y fue como una revelación. Era mi destino, seguir bebiendo por mi vida, por la alegría de vivir, por compartir con gente maravillosa con la que nunca antes compartí, por celebrar el sentir que tengo nuevas y entretenidas amigas, y a veces jugosas por que no decirlo.


El vino me corría por la garganta, garganta que ya me estaba pidiendo piedad. Se deslizaba el vino y flotaba el humo del cigarrillo.


Y yo me reía y me reía, pero por dentro tenía ganas de gritar.


Muchos pensarán que negativa es la influencia del alcohol, pero para mi es bendita. Es un riel de arranque, son alas de verdad, no como las que se supone que te da el red bull.


Como explicarle al mundo lo bien que me sentí, lo despreocupada, la soltura, el relajo, la calma, desvínculo total de los problemas, éxtasis de carcajadas, de tonteras que en ese momento dada mi condición no me parecían tonteras, sino profundidades humanas.


Gracias. Gracias por todo. Por la compañía, la buena onda, el respeto, el acohol, las risas, la confianza. Por compartir, por hacerme sentir segura y sobre todo por subirme el ánimo hasta el máximo nivel.


Ahora sólo falta que llegue ese personaje por el que brindamos para que todo esté completo.


sábado, 2 de febrero de 2008

El comienzo del final...


Los días se han vuelto grises... como en otoño, extraña sensación. "¿No se supone que en verano el calor te caldea? ¿Por qué se han nublado los días?" le pregunto a mi madre. Ella me mira y sonríe, sé que no tiene respuesta a mi pregunta.

Ahora abro la ventana de mi cuarto y entra una brisa helada. "Es verano... ¿qué mierda pasa con el tiempo?" me pregunto a mi misma, y sonrío, sé que no tengo respuesta a mi propia pregunta.

Entonces me resigno. Escucho "Like a Stone" de Audioslave y me da pena. De pronto me acuerdo que a mi violín le falta una cuerda y me da aún más pena. Y luego saco cuentas: faltan setenta y algo horas para que vuelva mi huevón lindo, y eso, eso si que me da pena.

Ahora en este instante llego a una conclusión absoluta y indiscutible: me tengo que bañar, y ordenar este remolino de insalubridades que se expande a mi alrededor. Así lo haré. Y cuando vuelva me sentaré de nuevo con toda mi tristeza a terminar esto que ya comencé a escribir y no puedo dejar botado.
Ahora que estoy limpia y mi madriguera digna, puedo seguir escribiendo.

Pienso y pienso mil huevadas.

Mientras me duchaba pensé como sería ganarse el kino. O como será morirse. O como vivirá alguien en un iglú. ¿Nunca lo han pensado?.

Pensé también en mi huevón, pero eso no lo escribiré... me lo guardo para mi.

Siento un nudo en el estómago. Vino, cerveza, agua ardiente con pisco, desmayos. Como he gozado este verano lleno de excesos, si hasta tabaco he consumido. Sólo desearía que nunca acabara, y sé que varias personitas mas desean lo mismo.

Y ahora pienso en lo fácil que se me hace encariñarme de las personas, de las cosas, de los lugares y de las sensaciones. Y pienso en lo cerca que se encuentra el final, en la soledad de mi nueva vida, en la tristeza de extrañar a los míos. Pienso y pienso sin final.

Pienso y sufro, sufro a borbotones cuando pienso, por eso prefiero a veces no pensar.

El comienzo del final...

Ni te imaginas como te voy a extrañar en mi lejanía.




martes, 29 de enero de 2008

Con sentido común...

Ríete, ríete
huevón de mierda.
Sigue, ríete de mi.
Tu sabes del todo,
que en unas horas locas
ya enojada no estaré.

El ahuevonamiento es arte,
es soledad,
y tu eres el huevón perfecto.

Bésame los pies, bésame.
Bésame la boca herida.
Bésame sin mirarme.
Bésame huevón,
porque mas tarde partiré.

Olvida mi furia,
haz como si nada pasado hubiese.
Quiero esas cosquillas
que me provocan arcadas de placer.
Quiero tu paciencia.

Te quiero huevón, te quiero de nuevo.

Mordería tu corazón orgulloso
hasta deglutirlo por completo.
Saborearía esa impaciencia que te carcome
cuando intentas desvestirme.

Huevón ¿acaso no entiendes?
que esto lo escribo por tu causa,
sólo porque te estoy recordando,
sólo porque tengo ganas de tocarte.

Lloré con las canciones de la radio.
"Entra en mi vida... te abro la puerta"
y esas mierdas románticas
que juntos tanto odiamos.
Tu hueco en mi cama me sabía frío,
pues siempre será tuyo.

Te amo huevón
y no temo decírtelo,
por este pátetico blog de mierda
que al final nadie más que tu leerá.






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Omeprazol 20 mg
28 cápsulas
cápsulas con gránulos con recubrimiento entérico

Fórmula:
Cada cápsula con gránulos con recubrimiento entérico contiene:
Omeprazol...20 mg
Excipientes...c.s
Venta bajo receta médica retenida en
establecimientos tipo A

ADVERTENCIA:
No dejar al alcance de los niños
Almacenar en un lugar fresco
A no más de 25ºC
Seco y protegido de la luz

Dosis:
Según prescripción médica

Vía de administración: oral

lunes, 28 de enero de 2008

Omnibus Violeta

Así fue, como te lo he contado tantas veces...
El omnibus roncaba y corría, ronrroneaba al frenar. Yo me sujetaba como podía, tenía tan mareado el cerebro que no me concentraba en contar las personas que caminando pasaban veloces por mi ventana. Si, personas. Personas comunes, poco elocuentes, como tú o como yo. Marchaban lenta y patéticamente. El taco era apabullante, yo no quería mirar. En mi interior sabía que la causa era un funeral, y que esos individuos eran sufrientes recordando. Ahí fue cuando vomité en mi asiento. Si... vomité... no me mires con esa cara de asco que odio... ¿qué querías que hiciera al respecto?. De pronto se puso a llover. Las demás personas que habitaban el omnibus no notaban mi malestar insano. Nadie me ayudó. Me escudriñaban con disgusto, con repudio inexplicable. El vientre me ardía por dentro como mil sanguijuelas bebiendo mi sangre. Me acomodaba y me movía eternamente sin encontrar descanso. Me quejaba en voz inaudible, muerta de miedo por lo que presentía. Fue entonces, y no antes cuando me desangré completa. Sentí un carrusel en mi interior, un carrusel de fuego. Y la sangre corrió desesperada por el suelo, como buscando algo a que aferrarse. Yo grité con dolor, con toda mi alma quebrada. Y nadie me atendía, nadie, nadie. La hemorragia no se detenía ni un instante. En cierto momento sentí que ya nada latía dentro de mi como antes lo hacía. Se había muerto mi hijo. Se desgarró absoluto de mis entrañas. Yo no pensaba, no comprendía. Me comencé a amoratar, a hinchar como un ahogado. Mis manos tenían tonos azules y violetas. Todo era violeta. Todo era rojo y violeta. Sangre e hinchazón reberberante. Y el funeral seguía pasando por la ventanita sucia. Lento, lento, cada vez mas lento hasta desaparecer difusamente.
Luego no recuerdo mas. Sólo que desperté a tu lado, y que sentí tus labios en mi frente. Un beso fortuito y blando. Un recuerdo después de tantos olvidos.