domingo, 21 de septiembre de 2008

Sol Dorado


Venerado y gigante me sigue
el sol me persigue
me encuentra siempre entre las sombras
y me trae de vuelta a la luz
Se posa sobre las montañas
flotando contempla a la ciudad oscurecer
yo me resguardo en la oscuridad
para observarlo como espía
Entonces se comienza a apagar
se marchita como hoja otoñal
la noche cae perpetua
y los edificios se enfrían a hielo
Hoy el sol vino por mí
ya no me alejo, no me escondo
lo recibo y penetra mis poros entumecidos
devolviéndome a la vida

2 comentarios:

markín dijo...

En fiestas patrias chilenas el sol estuvo de lo más lindo, una días despues, cuando todos volvían al trabajo... nublado.

Lo bueno a la vista del ojo varon, es contemplar el ligeron vestido de damas.

En sol, se acerca el tiempo de playa... qué rico.


Chau.

Poetastra dijo...

Eso me recordó una noche acampando en la que se nos ocurrió dormir al lado de la fogata... A las 5 de la mañana desperté cagá de frio y cuando comenzó a salir el solcito me dieron ganas de venerarlo wn!!!!

oh sila!!!!
ajajaja

Besos Cata!