
Existen lamentos que se oyen desde lejanías incomprensibles, desmesuradas. Hay en mi algunos que rebotan en mis costillas y en mis pulmones, luchando por salir. Hay otros que se quedan para siempre, esperando el alivio.
Existen lamentos que duelen con locura, que se desgarran del alma abierta, que nacen de un parto inigualable.
Hay algunos que me siguen, a través de los años y los recuerdos...

2 comentarios:
me gustaria leer un libro completo tuyo...
La verdad es que nunca dejas de deslumbrarme
suma de lamentos, suma de emociones. Es el peso de experiencias que algunos lo asumen como camino a otros momentos de felicidad.
El lamento del tiempo, espera sabernos en vida intensa.
Chau.
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